Cronista

CYD ARAVAL. MEMORIA VIVA DEL FOLKLORE EN VALDELACALZADA

Hablar del grupo de Coros y Danzas Araval supone adentrarse en una historia colectiva profundamente enraizada en la identidad cultural de Valdelacalzada. Su origen se remonta a los primeros meses de 2003, cuando, al amparo de la Asociación de Mujeres Kuria, surgió la iniciativa de recuperar y poner en valor el acervo folklórico local. Con motivo de la celebración del Día Internacional de la Mujer, un grupo de mujeres se animó a interpretar varias danzas regionales, evocando una tradición que, aunque latente, había quedado parcialmente relegada con el paso del tiempo.

Conviene recordar que, desde los mismos inicios del municipio en la década de 1950, Valdelacalzada contó con una sólida tradición de coros y danzas. Aquellos primeros jóvenes danzantes, protagonistas de la vida cultural del nuevo pueblo de colonización, fueron dando paso a nuevas generaciones que, ya en los años ochenta, reavivaron esta herencia desde el Centro Sociocultural promovido por el Ministerio de Cultura. Sobre ese sustrato histórico se asentó la génesis de Araval.

La propuesta de constituir un grupo estable caló con rapidez, y en poco tiempo quedó formalizada la agrupación. La dirección inicial de la danza recayó en Manuel Ramos Silva, mientras que, desde la Escuela Municipal de Música y a iniciativa de vecinos tanto de dentro como de fuera de la asociación, se creó un coro polifónico dirigido por Sergio Chávez. La unión de ambos colectivos —danza y coro— marcaría el carácter singular de Araval, posibilitando sus primeras actuaciones fuera de la región, entre las que destacan las realizadas en el País Vasco e Ibiza.

En una segunda etapa, la dirección del cuerpo de baile fue asumida por Carmen Pastor Algaba, procedente del grupo de Coros y Danzas “Luis Chamizo” de Talavera la Real. Fueron años de entusiasmo y esfuerzo, no exentos de dificultades, propias de cualquier proyecto cultural en sus comienzos. Posteriormente, Joaquín Barroso Marín, natural de Lácara y director de danza de la Asociación Cultural Agla, asumió la dirección coreográfica, compatibilizándola con su labor en ambas entidades. Tras la salida de Sergio Chávez de la dirección coral —sin abandonar nunca su colaboración—, esta pasó a manos de Antonio Ferrera Martínez, de Olivenza, reconocido director de diversos coros regionales. Más tarde se incorporó Ana Lucía Guerrero Tirado, quien desde entonces se dedica en exclusiva a la dirección del coro de Araval. En la actualidad, la dirección de la danza corresponde a José Cortés Álvarez, de Mérida, manteniéndose la colaboración de Joaquín Barroso Silva cuando las circunstancias lo requieren.

La agrupación se constituyó formalmente como asociación cultural, integrada por vecinos de Valdelacalzada y de localidades cercanas. Su nombre, Araval, no es casual: responde a la inversión del topónimo “La Vara”, finca cuyos terrenos fueron expropiados para el asentamiento de las primeras familias colonas, constituyendo así un guiño simbólico a los orígenes del pueblo.

Desde sus inicios, el Ayuntamiento de Valdelacalzada ha prestado un respaldo constante a la asociación, tanto mediante apoyo económico como con la cesión de espacios para ensayos y reuniones, situados en las inmediaciones del centro de salud, así como de la caseta municipal para actuaciones.

Las primeras intervenciones de Araval alternaron bailes regionales con la interpretación de la misa extremeña. No obstante, el progresivo afianzamiento del grupo y su decidida vocación por la investigación y recuperación del folklore condujeron a su ingreso en la Federación Extremeña de Folklore en el año 2008.

A lo largo del tiempo, el número de componentes se ha mantenido relativamente estable, a pesar de la pérdida de miembros de gran relevancia musical y humana. Paralelamente, se ha producido una renovación generacional mediante la incorporación de componentes infantiles, que se han ido integrando conforme alcanzaban la edad adulta. En este ámbito, resulta especialmente significativa la colaboración mantenida durante varios años con la escuela de danza de la Agrupación Cultural Agla, orientada a sensibilizar a las familias y a fomentar entre los más jóvenes el amor por unas tradiciones que constituyen patrimonio inmaterial del pueblo. Esta relación ha trascendido lo artístico para convertirse en un verdadero vínculo de apoyo mutuo y amistad.

Especial atención merece la indumentaria tradicional del grupo, que cuenta con trajes de faena y de gala, tanto masculinos como femeninos. El traje de gala femenino se compone de refajo bordado, camisa negra y falda bordada en cadeneta, en variantes cromáticas verde o azul, acompañadas de mandil de terciopelo negro, mantón bordado, medias blancas y zapato negro. La indumentaria se completa con enaguas y pololos, y el peinado tradicional de moño bajo adornado con lazo zapatero y flor blanca. El traje de faena femenino incluye falda larga de diversos colores, medias negras con rayas, pañuelo de “sandía”, camisa de labranza y sombrero de paja.

El traje de gala masculino consta de camisa blanca de hilo, pantalón y chaleco de terciopelo negro, fajín azul o rojo y botines negros, incorporándose en los últimos años la capa española como prenda de abrigo, por su arraigo en la tradición masculina. El traje de faena lo integran pantalón de pana, chambra negra, fajín negro y pañuelo de cuadros.

El repertorio musical de Araval abarca composiciones tanto de la Alta como de la Baja Extremadura, reflejo de la riqueza y diversidad del folklore regional. Entre las piezas más singulares destaca la jota de San Isidro Labrador, con letra de Ángel Moreno y música de Sergio Chávez, interpretada en el contexto de la romería.

Desde sus primeros años, Araval ha mantenido una estrecha vinculación con la vida cultural y religiosa de Valdelacalzada. Participa activamente en la Romería de San Isidro, en celebraciones navideñas —incluida la recreación de belenes vivientes—, en el Agosto Cultural y en el Día del Colono, donde se representan escenas de la vida cotidiana de las primeras familias: la llegada al pueblo, bodas, bautizos o la matanza. Especial mención merece la actuación realizada en 2018 con motivo del 70 aniversario de la fundación de Valdelacalzada, en presencia del presidente de la Junta de Extremadura y de alcaldes de las localidades de origen de los colonos.

Desde 2011, Araval organiza el Festival Folklórico “Valdelacalzada en Flor”, que ha alcanzado en 2025 su decimosexta edición, convirtiéndose en un referente cultural y permitiendo la presencia en la localidad de destacadas manifestaciones del folklore extremeño, como Las Carantoñas, El Peropalo, Los Negritos de San Blas o El Jarramplas, entre otras.

En la actualidad, la junta directiva está compuesta por nueve miembros:

Presidente: Rafael Rubio Chávez

Vicepresidente: Manuel Jesús Fernández Fernández

Secretario: Julio Fernández Ortiz

Tesorera: Pilar Carreira Naranjo

Vocales:

Antonio Gómez Carretero, María Victoria Carril Teno, Amelia López Cáceres, María Luisa Marchena y Ascensión Díez Frías

La agrupación ha desarrollado asimismo una intensa actividad fuera de la localidad, con actuaciones en diversas comunidades autónomas y en Portugal, participando en festivales de relevancia como el Festival Internacional de la Sierra, actualmente declarado Fiesta de Interés Turístico Nacional, o el certamen autonómico “Bonifacio Gil” en Puebla de la Calzada.

Fieles a su concepción amplia del folklore —entendido como música, danza, tradiciones, creencias, artesanía y gastronomía—, los miembros de Araval participan activamente en la Semana de Extremadura en la Escuela, impartiendo talleres en el CEIP Adolfo Díaz Ambrona, así como en la recuperación de tradiciones como las Cruces de Mayo o la festividad de la Candelaria, celebrada recientemente con la colaboración de la Agrupación Cultural Agla.

En los últimos años, Araval ha acudido en varias ocasiones a Guadalupe para interpretar la tradicional misa extremeña, escenario donde recientemente obtuvo el Primer Premio en la VIII edición del Concurso de Música Popular de Navidad “Puebla y Villa de Guadalupe”. Más allá del galardón, la experiencia fue vivida como un espacio de convivencia y reafirmación colectiva en la defensa del folklore extremeño.

La participación en el Festival ha sido con dos villancicos y una canción de navidad: -«Nana para un recién nacido», recogido por Víctor Sosa Campos, en Puebla de Alcocer. -«Fe del ciego», recogido por Bonifacio Gil en Orellana la Vieja. -«Por la calle de arriba», recogido por la Agrupación Cultural Agla de Montijo, que no siendo propiamente un villancico si es una canción popular que se cantaba en Navidad en Montijo.

Hoy, Valdelacalzada se reconoce y se siente representada en un grupo que, con constancia, rigor y pasión, ha sabido llevar el nombre del pueblo por la geografía extremeña y peninsular, convirtiéndose en depositario y transmisor de una memoria cultural que sigue viva gracias al esfuerzo de quienes, generación tras generación, la mantienen y la renuevan.

 

Emilia Ramos Silva
Emilia Ramos Silva