

Fotografía de cuando se inauguró el cementerio de Valdelacalzada en 1959. Por la izquierda, Aurelio Delgado Teodora, (Alcalde), Angel Muñoz (cura), José Estrada (perito agrícola), José Vargas (maestro), 2 personas y por último Angel González (secretario del Ayuntamiento), según José María Delgado Cortés.
La historia del cementerio de Valdelacalzada comienza en julio de 1952 cuando se presenta el proyecto para su construcción elaborado por el arquitecto Manuel Rosado Gonzalo y el aparejador Francisco Ramírez Aguado.
En la memoria se explica que el nuevo poblado de Valdelacalzada se encuentra ocupado por 112 familias de la primera fase construida, por lo que se hace necesario la construcción de un cementerio dada la distancia que existe a los cementerios de la ciudad. En dicha memoria se dice también que la parcela número 79, sin adjudicar aún, reúne los requisitos que debe tener la ubicación de dicho emplazamiento: distancia, orientación y camino de servicio de la acequia F hasta la misma entrada.
En ABC sábado 8 de noviembre de 1952, edición de la mañana pagina 28, se publica:
El Ministerio de Agricultura, Instituto Nacional de Colonización, anuncia que sale a concurso público la construcción del Cementerio de Valdelacalzada, con un presupuesto de 196.112,44 ptas.
En el BOE número 358 del 23 de diciembre se publica la adjudicación de la obra a Pedro Nieto Calderón en la cantidad de pesetas 178.62.33, lo que representa una baja del 9 por 100 sobre el presupuesto antes indicado.
Los cambios administrativos que afectaron en los primeros años al pueblo (dependiente de INC, poblado de Badajoz, Entidad Local Menor y vuelta a poblado de Badajoz) o tal vez otros motivos nos encontramos que a finales de 1959 aún no se había realizado ningún enterramiento en dicho cementerio. Las personas fallecidas hasta entonces eran trasladadas a Badajoz o bien a pueblos cercanos como Puebla de la Calzada.
En noviembre de 1959 el entonces nuevo párroco de Valdelacalzada, contaba para una revista de feria de 1991, que se encontraba con la entrada en el bolsillo para ir a ver al Real Madrid cuando recibió la llamada para reunirse con el alcalde de Badajoz Ricardo Carapeto, a lo que contestó que el ayuntamiento de Badajoz facilitaba los enterramientos en el cementerio de Valdelacalzada o él personalmente se iría a Madrid a dirigirse a instancias superiores. Era tan grande el enfado que la ciudadanía tenía respecto al uso de un cementerio que llevaba varios años construido.
El 15 de octubre de 1960 se inaugura el cementerio con el sepelio de una niña de cuatro meses llamada Mercedes Sánchez Mendoza.
Se construyen nichos, treinta, en bloques de tres y se venden a 1300 pesetas cada uno a las familias que los van necesitando. Así nos encontramos con 4 enterramientos en 1960, seis en 1961, siete en 1962 y siete en 1963, pero las familias que tiene menos recursos pueden solicitar el enterramiento en tierra. Se paga 25 pesetas por el alquiler de cinco años para los niños y 40 pesetas para los adultos. Entre 1960-1961 se inhuman en Valdelacalzada seis niños y cuatro adultos. También se dispone en el cementerio de un espacio denominado cementerio civil y en él se inhuman tres fetos (nacidos muertos o no bautizados).
En julio de 1963 el ayuntamiento de Badajoz aprueba en comisión municipal permanente los siguientes precios para los nichos: 2.960 pesetas para los de la parte baja, 3.200 pesetas para los de la parte intermedia y 2.800 para los de la parte alta. Las sepulturas en tierra serán 40 y 60 pesetas respectivamente para niños y adultos por un periodo de seis años. Se especifica que quedan exceptuados de derechos y tasas los llamados pobres de solemnidad.
En 1963 recién disuelta la Entidad Local Menor de Valdelacalzada el ayuntamiento de Badajoz exige a la corporación local que se informe de los enterramientos producidos en Valdelacalzada sin que se hayan realizado las correspondientes tasas y derechos, advirtiendo que no se podrán realizar en lo sucesivo ningún enterramiento sin que previamente se hayan pagado dichas tasas.
Sabemos que durante el tiempo que Valdelacalzada fue ELM dispuso de un enterrador que al mismo tiempo era barrendero con lo cual el cementerio estuvo atendido. En 1962 se solicita cubrir la vacante de enterrador por fallecimiento del mismo a lo que el ayuntamiento matriz contesta que no existe plaza para ello.
En 1964 desde Valdelacalzada se solicita la construcción de 12 nuevos nichos. La construcción la realizará la empresa local de Francisco Blanco Flores por valor 12.000 pesetas.
El 14 de marzo de 1974 se aprueba en la Comisión Municipal Permanente del ayuntamiento de Badajoz que el arquitecto municipal visite los poblados para revisar los edificios públicos para que el IRYDA solucione todos los desperfectos antes de su entrega a los diferentes pueblos (Documentos del Archivo Histórico Municipal de Badajoz). Según este informe en Valdelacalzada encontramos los siguientes datos:
El cementerio fue entregado por INC en 1960, durante ese primer tiempo había un barrendero sepulturero que cuando falleció no se sustituyó. En este momento los vecinos han de encargarse de los sepelios con lo cual existe un abandono bastante grande, lleno de maleza en la zona de tierra. Necesita reparaciones en la capilla y en el depósito de cadáveres, así como reponer la puerta del cementerio civil.
Como podemos ver si la vida de nuestros primeros vecinos no fue nada fácil tampoco lo fue para los familiares de los que fallecieron. La historia primera del camposanto fue una lucha infructuosa por parte de las autoridades municipales y religiosas. Hoy, sin embargo, disfrutamos de un hermoso cementerio dotado con tecnología Etern en el cual podemos buscar fácilmente al familiar fallecido e incluso dejar mensajes de recuerdos y de cariño en su página Valdelacalzada en elrecuerdo


Fotografía perteneciente al Ayuntamiento de Valdelacalzada








