A medida que los colonos van llegando a los diferentes pueblos creados por el Instituto Nacional de Colonización, aunque en la mayoría de los casos no hubiera ni tan siquiera las casas ni capillas o iglesias y las familias vivieran en barracones, el propio Instituto se puso en contacto con los Padres Redentoristas, misioneros, para evangelizar y llevar la religión a los nuevos pobladores.
En la circular interna número 247 (de septiembre de 1949) se reglamenta las misiones espirituales del Instituto. En ella se recoge lo siguiente:
“A fin de ordenar debidamente las Misiones espirituales en los pueblos y fincas del Instituto se dictan las siguientes normas:
La primera norma es que sean nuevos pobladores en pueblos o fincas del Instituto o bien parceleros del instituto en pueblos antiguos.
Cuando el personal de las Delegaciones lo estime conveniente lo pondrá en conocimiento del jefe de Delegación que lo solicitará a la Dirección General.
El I.N.C. tiene como colaboradores permanentes para los actos misionales a los Padres Redentoristas. No obstante, será atendida cualquier sugerencia del jefe de Delegación o del párroco, a su juicio, que los misioneros pertenezcan a una Orden regular distinta.
Las misiones se harán dos veces al año, y en la citada circular se hace un especial hincapié, además de en la correcta organización de los actos y en la calurosa acogida a los misioneros, que estén presente las autoridades (peritos, ingenieros, maestros).
“El colono jamás debe ser un extraño para el personal del Instituto, sino que éste aprovechará todas las ocasiones de las Misiones Espirituales, al efecto de gran oportunidad de manifestarse hermanado con aquel en unos vínculos de interdependencia dentro de la misma organización, que si se consiguen por el empleo del indicado o por otros medios ha de proporcionar resultados positivos”.
En Valdelacalzada, las misiones comenzaron muy pronto. En octubre de 1948 habían llegado las 40 primeras familias. En 1949 la realizan los padres misioneros del Corazón de María, Jesús García Romano y Justino
Barrera del 15 al 22 de mayo de 1949 cuando los primeros pobladores llevaban viviendo poco más de siete meses en los barracones.








Como vemos en el recordatorio aún no aparece el nombre de Valdelacalzada sino las fincas “La Vara” y “El Condado”.
En los testimonios recogidos a los hijos de los primeros colonos, nos cuentan que estas misiones se realizaban en un barracón ya que aún la iglesia no estaba construida.
Para las más de doscientas personas que formaban la colonia la llegada de los misioneros supuso atender las necesidades religiosas de las familias. Hasta entonces solamente los domingos podían asistían a escuchar misa en el cortijo de la Vara.
La realizada al año siguiente con fecha del 1 al 6 de mayo de 1950, también por los padres misioneros del Corazón de María, Francisco Rodríguez Pérez y Vicente Gómez Solera. En el recordatorio ya aparece el nombre de Valdelacalzada.
La preocupación del INC por la conducta moral de los colonos fue muy importante de tal manera que esta será tenida en cuenta para la obtención de los recursos que se le van prestando a medida que van llegando al propio instituto como las vacas, las yeguas y otras prestaciones como se recoge en los planes de explotación de los primeros años.
Según los testimonios de Juan Domínguez Núñez, el padre Sarabia visitó Valdelacalzada . Esta visita nos da una idea de la importancia que para el INC tuvo la creación del primer pueblo del Plan Badajoz.


Las misiones religiosas estaban dirigidas a toda la población de manera que el periodo de tiempo que los padres misioneros permanecían en los pueblos, efectuaban misiones infantiles durante el horario escolar, con la colaboración de los maestros, con manifestaciones en las calles como procesiones. Con las madres, padres y la juventud también había actividades específicas con cada sector, de manera que el tiempo que permanecían los misioneros el pueblo se dinamizaba desde el punto de vista religioso. Solía terminar con un acto de despedida multitudinario.
Yo las recuerdo teniendo 10 o 12 años. Eran charlas catequísticas en la iglesia, en jornada de tarde en las que tratábamos temas religiosos y de fe así como de buena conducta. No tenemos documentación de la llegada de otros padres misioneros, aunque sabemos que estas misiones se realizaron, también, durante la década de los 60.
Las personas de mi generación recordamos a esos misioneros que llegaban a nuestro pueblo y durante un periodo de tiempo permanecían realizando labores catequísticas, aunque ya tuviéramos párroco e iglesia.


En la fotografía, cursillo realizado por el padre Juan José Navarro, sacerdote de Valdelacalzada, con jóvenes durante algunos años que permaneció en su pueblo antes de marchar a América.
Fuentes: Circular interna número 247 (septiembre de 1949) del INC. CEA
https://es.metapedia.org/wiki/Ramón_Sarabia_Barbero








